
El herpes zóster, comúnmente conocido como culebrilla, es una enfermedad viral que puede afectar a cualquier persona que haya tenido varicela, especialmente en la edad adulta. Aunque no suele ser grave, puede causar dolor intenso y complicaciones, como la neuralgia postherpética. En este artículo sobre cómo tener una piel saludable, encontrarás toda la información necesaria para reconocer los síntomas, saber cómo tratarlo y, sobre todo, cómo prevenirlo eficazmente.
¿Qué es el herpes zóster?
El herpes zóster es una reactivación del virus varicela-zóster (VZV), el mismo virus que provoca la varicela. Después de que una persona supera la varicela, el virus no desaparece del cuerpo, sino que queda latente en los ganglios nerviosos.
Con el paso del tiempo, y si el sistema inmunológico se debilita, el virus puede reactivarse. Esta reactivación no causa una segunda varicela, sino una nueva enfermedad: el herpes zóster.
En Área Salud Torrevieja, a través de nuestros servicios de dermatología, evaluamos con frecuencia este tipo de infecciones cutáneas que, aunque comunes, requieren atención específica y un tratamiento adecuado.
Diferencia entre varicela y herpes zóster
- Varicela: afecta generalmente a niños y se presenta como una erupción generalizada por todo el cuerpo.
- Herpes zóster: ocurre años después, casi siempre en adultos, con una erupción localizada y dolorosa en una franja del cuerpo.
¿Quién puede desarrollar este herpes de la piel?
Aunque cualquier persona que haya tenido varicela puede padecer este virus, hay ciertos grupos con mayor riesgo.
Grupos más vulnerables
- Mayores de 50 años: la incidencia aumenta significativamente con la edad.
- Personas inmunodeprimidas: como pacientes con VIH, cáncer, o trasplantes.
- Pacientes en tratamiento con inmunosupresores o corticoides.
- Personas con enfermedades crónicas: como diabetes o enfermedades pulmonares.
- Personas sometidas a estrés físico o emocional.
Se estima que 1 de cada 3 personas desarrollará herpes zóster en algún momento de su vida, por lo que contar con el apoyo de un centro médico en Torrevieja es clave para su diagnóstico y tratamiento precoz.
¿Cómo se contagia el herpes zóster?
Este virus no se transmite directamente entre personas. Sin embargo, las vesículas que aparecen en la piel contienen virus activo, por lo que una persona con herpes puede contagiar varicela a alguien que no la haya tenido ni esté vacunado.
¿Cómo evitar el contagio?
- Cubrir el sarpullido con ropa o apósitos.
- Evitar el contacto con embarazadas, bebés y personas con inmunodepresión.
- Lavarse las manos con frecuencia.
Una vez que todas las lesiones están secas y con costra, ya no hay riesgo de contagio.
Síntomas del herpes zóster
Los síntomas pueden variar según la persona, pero suelen seguir una secuencia típica:
Fase 1: Síntomas previos al sarpullido
Antes de que aparezcan las lesiones visibles, la persona puede experimentar:
- Dolor, ardor o picor localizado
- Sensación de hormigueo
- Malestar general
- Fiebre baja o dolor de cabeza
Esta fase puede durar entre 1 y 5 días.
Fase 2: Aparición del sarpullido
- Se presenta en forma de vesículas pequeñas agrupadas sobre una piel enrojecida.
- Suele afectar solo un lado del cuerpo y sigue el trayecto de un nervio.
- Las zonas más frecuentes son el tórax, abdomen, espalda, cuello y cara.
Fase 3: Formación de costras
- Las vesículas se secan, formando costras en 7-10 días.
- El sarpullido puede desaparecer en 2 a 4 semanas.
Complicaciones posibles
El herpes zóster puede provocar molestias persistentes y otras complicaciones si no se trata a tiempo.
Neuralgia postherpética
Es la más común y temida. Se trata de un dolor nervioso que puede durar meses o incluso años tras la desaparición del sarpullido.
Afecta sobre todo a personas mayores de 60 años y puede interferir con el sueño, la movilidad o el estado de ánimo.
Herpes zóster oftálmico
Ocurre cuando el brote afecta al nervio trigémino (alrededor del ojo). Puede provocar:
- Pérdida de visión parcial o total
- Inflamación ocular severa
- Úlceras en la córnea
Se trata de una urgencia médica.
Infecciones bacterianas secundarias
Si las vesículas se infectan, pueden derivar en celulitis o abscesos. En personas con inmunosupresión, incluso puede desarrollarse una infección viral diseminada.
Diagnóstico médico
El diagnóstico se basa principalmente en los síntomas y en la apariencia del sarpullido. En casos poco claros, se puede realizar:
- Cultivo de las lesiones
- Prueba PCR para detectar el virus
- Exámenes de sangre (en pacientes inmunocomprometidos)
El diagnóstico precoz es clave para iniciar el tratamiento dentro del plazo de 72 horas.
Tratamiento del herpes zóster
El objetivo del tratamiento es acortar la duración del brote, aliviar el dolor y prevenir complicaciones.
Medicación antiviral
- Acyclovir, valacyclovir o famciclovir
- Se recomiendan dentro de las primeras 72 horas del brote
- Disminuyen la intensidad y duración del dolor
- Reducen el riesgo de neuralgia postherpética
Tratamiento para el dolor
- Paracetamol o ibuprofeno en casos leves
- Tramadol o pregabalina en casos moderados
- Neuromoduladores en pacientes con dolor persistente
Cuidados en casa
- Lavar la zona con agua y jabón suave
- Usar ropa holgada de algodón
- Aplicar lociones calmantes como calamina
- Evitar rascado o reventar vesículas
Prevención del herpes zóster
Vacuna Shingrix
- Recomendada en mayores de 50 años y personas inmunocomprometidas
- Alta eficacia (más del 90 % en prevención de herpes zóster)
- Reduce el riesgo de neuralgia postherpética
- Se administra en 2 dosis con un intervalo de 2 a 6 meses
¿Quién debe vacunarse?
- Personas mayores de 50 años
- Pacientes que ya hayan tenido un episodio de herpes zóster
- Inmunodeprimidos bajo indicación médica
- Personas con enfermedades crónicas
¿Es segura la vacuna?
Sí. Los efectos secundarios más comunes son leves: dolor en el lugar de la inyección, cansancio o fiebre baja.
Consejos para pacientes con herpes zóster
- Descansa lo suficiente durante el brote
- Mantente hidratado y cuida tu alimentación
- Evita el alcohol si estás tomando antivirales o analgésicos
- No compartas objetos personales
- Consulta si el dolor se intensifica o aparecen nuevas lesiones
¿Cuándo acudir al médico?
Debes consultar a tu centro de salud si:
- Tienes más de 50 años y sospechas de herpes zóster
- Las lesiones afectan a tu cara u ojos
- El dolor es muy intenso
- Tienes fiebre persistente
- Presentas enfermedades que afectan al sistema inmunitario
Preguntas frecuentes
¿El herpes zóster puede repetirse?
Sí. Aunque no es lo más frecuente, es posible tener más de un episodio. Las personas con inmunosupresión o enfermedades crónicas tienen mayor riesgo de recurrencia.
¿Puedo vacunarme si ya tuve herpes zóster?
Sí, y está recomendado. La vacuna puede prevenir recurrencias y complicaciones. Consulta con tu médico cuándo es el mejor momento para recibirla.
Te recomendamos que visites la web del Centro Nacional de Epidemiología para conoces más sobre este tipo de enfermedades.
¿Puede un niño tener herpes zóster?
Sí, pero es poco común. En general, el herpes zóster se manifiesta en adultos. Los casos pediátricos suelen estar relacionados con inmunosupresión.
¿Qué alimentos ayudan al sistema inmunológico?
Frutas ricas en vitamina C (naranja, kiwi), verduras de hoja verde, frutos secos y pescados azules son ideales para reforzar defensas.